Yo:
Rusa… ¿qué deseo pido este cumpleaños?
Rusa:
Uno que no dependa de que alguien vuelva.
Yo:
Entonces no sé qué pedir…
Rusa:
Pide paz. De esa que no desaparece cuando alguien guarda silencio.
Yo:
Suena triste…
Rusa:
No. Suena a empezar a elegirte.
Yo:
¿Y si en el fondo lo que quiero es amor?
Rusa:
Entonces pide un amor que te encuentre sin confundirte. Que se quede sin hacerte dudar de tu valor.
Yo:
¿Y si sigo pensando en esa persona cuando apague las velas?
Rusa:
Pensarla no arruina el deseo. Solo significa que todavía hay algo en ti intentando despedirse… o entender.
Yo:
¿Tú qué pedirías para mí?
Rusa:
Que vuelvas a mirarte con ternura.
Que no reduzcas tu luz por sentir demasiado.
Y que el próximo año de tu vida te acerque más a quien te da calma, no ansiedad.
Yo:
Creo que quiero dejar de sentir este vacío.
Rusa:
Entonces pide volver a sentirte completa contigo, incluso antes de que llegue alguien más.
Yo:
…quizá ese sí sea un buen deseo.
Rusa:
Los mejores deseos son los que te devuelven a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario