lunes, 4 de noviembre de 2013

Con sabor a final de otoño

Llevo ya un mes y unos días en Moscú y poco a poco voy habituándome a este nuevo ritmo y estilo  de vida. Me sabe mal porque empecé este Blogger con muchísima ilusión y sinceramente pensaba que me costaría menos trabajo y me robaría poco tiempo. Pero no ha sido así...Bueno supongo que según la inspiración de cada uno y como se presenten los días , harán que tenga este pequeño blogg mas actualizado o no. Así que desde aquí pido disculpas para aquellos que empezaron a seguirme con la misma ilusión que yo inicié estas lineas.

En Moscú todo el mundo camina, anda, transita ,circula, avanza, deambula,  se mueve.... muy deprisa, lo que se dice tranquilos por la ciudad no sé si saben muy bien lo que es... Da igual la hora que sea, el momento de el día, el tiempo que haga o lo  que sea. La cuestión es ir lo más rápido que uno pueda. Ellos mismos se definen con ésta característica, si les preguntas o comentas: es que vais muy rápidos,...ellos te contestan, es que soy moscovita. Tengo la sensación que estoy rodeada de hormigas gigantes que se siguen las unas a las otras marcando una hilera hacia las estaciones de metros. Eso forma parte de mi día a día, bueno una pequeña parte de esa rutina.
A raíz de esta velocidad (será porque soy de pueblo), siento un estrés que me persigue en esta rutina de mi presente.... Será por eso que sin darme cuenta ya estamos a 4 de noviembre....Madre mía, un mes y una semana para ser exactos que tengo los pies en Moscú, un mes que dejé de fumar, un mes que dejé atrás a los míos, un mes en el que mi mundo cambio por completo. Me ha pasado tan deprisa pero a la vez tan lento... y es que creo que aún no asimilo que estoy aquí, y aún no me he acostumbrado a la idea de que voy a estar aquí por mucho tiempo.
Empecé mis clases y la verdad que admito que el Ruso es un idioma muy difícil, pero que no me desanimo para nada, estoy segura que aunque me cueste lo mío, se que un día llegaré a poder hablar y entenderlo. cuando llegué no entendía nada, pero nada de nada, todo era como si fuera una misma palabra super larga cada vez que escuchaba a alguien. Ahora ya empiezo a diferenciar palabras, a reconocer algunas de ellas, a leer, no sabéis lo que significa para mi saber leer este abecedario cirílico, eso me ha cambiado mucho y mejorado la vida. Ha sido como encontrar la llave que abre la puerta de mi nuevo mundo.

Bueno dejaremos a parte todo esto y me gustaría poder mostraros algunas fotos de aquí... En este mes me han impactado los paisajes otoñales que desde mi infancia no recordaba. Supongo que el cambio climático será culpable de ello, y yo que soy una romántica de la vida, Aquí he disfrutado muchísimo sobre estas instantáneas. Todo lleno de hojas amarillas, tanto los árboles y en los parques...es precioso y he tenido suerte de poder disfrutar de ello antes de que empiece el crudo invierno, ese invierno del que tanto miedo tengo por sus temperaturas, pero que a la vez me muero de ganas por contemplar esa manta de nieve cubriendo toda la ciudad de blanco. Sé que será impresionante.  Pero por ahora me quedo acabando de disfrutar sobre estas escenas otoñales que les queda muy poquito para que acaben, y ese sol del que cada vez que he tenido oportunidad de ver me he despedido como si fuera el último día, no os podéis llegar a imaginar lo que puede llegar a cambiar un día con ese sol iluminándolo todo y dando color. ¡Impresionante!

Así que aquí os dejo con esos momentos con sabor a final de otoño:

(cuando las tenga las pongo- de momento os dejo algunas pero es que las tengo en el móvil y no se como pasarlas aquí, este ordenador me tiene loca...)


 
  

2 comentarios:

  1. Me encanta seguir tu Blog, espero poder seguir leyendo tus experiencias. Eres una chica fantástica. Ansioso por ver tu próxima entrada :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. aix este chiquitin ansioso!! se quien eres por muy anónimo que te creas!! gracias por seguirme y espero que sigas igual de ansioso! :)

      Eliminar